Entre el sí de acuerdo y el líder en mí

Marcelo Diaz, mediocampista de la selección chilena de fútbol, escribió una carta en la que compara el suicidio cometido por su hermano hace 14 años, con lo sucedido este domingo recién pasado en el Zenith Arena de St. Petersburg. Publica la revista del Deporte de El mercurio que Marcelo Diaz escribe en su carta “Siempre dije que el fútbol…” y continúa “tal como aquella vez lloraré, lo pasaré muy mal, me sentiré horrible y guardaré una pena por el resto de mi vida, pero lo que tengo más claro es que me debo poner de pie y seguir luchando día a día, porque la vida es así”.

Permítanme hacer una reflexión sobre lo escrito por Marcelo Diaz. Esta reflexión la haré desde la mirada que nos envuelve a nosotros como Escuela de Coaching y a todos aquellos que participan en los talleres que con entusiasmo realizamos semana a semana.

Marcelo dice (declara) que “llorará, lo pasará muy mal” y agrega que “guardará una pena por el resto de su vida”. La situación acontecida ya aconteció. Ante esa situación no hay nada que hacer. El error que él comete (que no había cometido nunca antes, según expertos) ya lo cometió. El resultado es que los chilenos no pudieron celebrar como pensaron que lo harían si ganaban la Copa Confederaciones. Los jugadores alemanes no lucieron como lo hicieron a ratos los chilenos y tampoco se desordenaron, como lo hicieron a ratos los chilenos. Ellos saben hacer su juego y nada los saca de su esquema. Parece ser cierto eso que, el fútbol es un juego inventado por los ingleses, donde siempre ganan los alemanes.

Hacer un análisis y centrar las fuerzas en explicar el error, probablemente sería el gran error a cometer. ¿Qué hacer entonces? Lo primero que se hace necesario es que el mismo Marcelo suelte las frases “tal como aquella vez lloraré, lo pasaré muy mal, me sentiré horrible y guardaré una pena por el resto de mi vida”. Marcelo… ya lloraste y probablemente desde la mirada épica eso lo hacen los “grandes”. ¿A quién le sirve que sigas llorando y para qué hacerlo? Marcelo, si te propones pasarlo mal, lo vas a pasar mal, si te propones guardar la pena por el resto de tu vida, seguro que lo vas a lograr. Y… ¿A quién le sirve? Si quieres seguir defendiendo a Chile en su selección, no sirve que te inmoles. Dile “SÍ, DE ACUERDO” a lo acontecido. Acéptalo, ya fue. Ya pediste perdón, ahora perdónate a ti mismo. Acepta lo que fue y suelta las emociones resentidas, como la pena de por vida. Libre de ese sentimiento, libre de esa emoción, has que Pizzi te convoque para los cuatro juegos clasificatorios. Ahí Chile te necesita libre de conversaciones resentidas, libre de miedos, que se pueda repetir aquello que aconteció. Ahora viene lo más grande… regálale a Chile el líder en ti. Líder no es el que manda, no es el capitán (solamente). Líder es aquel que cambia sus conversaciones, de tal manera que hace que el resto del equipo hagan sentido de esas conversaciones y crean en tu visión para cambiar el sistema. El sistema creíamos que era el que nos llevaría a ser campeones de la Copa Confederaciones. Ahora sabemos que no era. Ese sistema permitía errores (errores que los alemanes no cometieron a pesar de la gran presión a la que fueron sometidos). Ese cambio lo puedes liderar tú, Marcelo. Mira desde tu dolor, el futuro (aquel lugar donde pasaremos la mayor parte de nuestro tiempo) y ayúdanos a llegar a la final de la copa del mundo. Desde que era un niño sueño con ese momento.

Taller Reencuentro El lider que hay en mi

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